>>Hola chicas, estoy muy emocionado. Todos lo están, ha llegado el día. Mañana va a ser el encuentro. Mis nueve compañeros pisarán el mismo suelo que otra especie inteligente. Tras estos seis años de viaje me parece increíble estar aquí. Dejadme que coja la cámara, os voy a enseñar mis aposentos. Hemos traído lo necesario para una persona a la cabina. Así yo puedo quedarme aquí aislado mientras ellos se exponen a los patógenos de este planeta.
>>No paro de ver las imágenes de este mundo, tanta vegetación, tanta agua. Es parecido al nuestro, y la estrella tan similar, un poco más pequeña según los estudios. Ellos son también el tercer planeta, nuestras atmósferas son casi idénticas y hasta la gravedad se asemeja.
>>La naturaleza es increíble, como convergen la historias de dos astros tan alejados. Os tengo que dejar, me faltan ultima los preparativos para el descenso. Os quiero.
Fin de grabación.
>>Ya estamos aquí, los estoy viendo por las cámaras. El lugar del encuentro es precioso, una isla en mitad del océano más grande de este mundo. Hay buena temperatura y el sol brilla en lo alto.
>>Ya puedo ver a los otros, al compararlos con nosotros se notan más las diferencias. Pero ambas especies somo bípedas, con manos hábiles, un par de ojos... Cambia el color de la piel y alguna que otra protuberancia, pero nada más.
>>Se están acercando, Essem va un paso por delante con los brazos en gesto de paz. Que difícil fue lograr la comunicación, nuestros idiomas son lo que más nos diferencia. El líder del otro grupo también se adelanta con un gesto similar. Esto es historia, el primer encuentro entre dos especies inteligentes. Me voy a callar a ver si los micrófonos pueden captar algo
…
>>¡¿Qué ha sido ese ruido?! Essem, está… sangrando, en el suelo… Fue como una pequeña explosión. El líder alienígena está gritando algo a los suyos, ha golpeado a uno de ellos, está temblando, tiene una especie de herramienta en la mano. Creo que es lo que causo la detonación. ¿Nos han atacado? ¿Porqué?
>>Esnael se ha levantado, está llorando. Les grita, pidiendo explicaciones, no sé si podéis oirl…
….
>>¡No! ¿Porqué? ¡No! ¿Que hacéis malditos?
…
Fin de grabación.
>>Han pasado tres días. Inicié el viaje de vuelta en cuanto salí de la atmósfera, y me tomé un cóctel de pastillas para dormir.
>>No he soñado nada, pero la pesadilla está en la vigilia.
>>Están todos muertos. Todos. Y los he abandonado en un planeta alienígena a cuatro años luz de distancia. ¿Podía hacer otra cosa?
>>Tras matarlos con esas cosas apuntaron a la nave. Me alejé lo más rápido que pude. Pero, mis amigos, mis compañeros durante estos seis años de claustrofóbico viaje. Sus cuerpo han quedado allí en una tierra hostil, con una especie agresiva y retorcidad. ¿Porque acogernos tan bien de primeras? ¿Porqué darnos esa confianza y luego traicionarla así?
…
>>¡Me acabo de dar cuenta! Las valijas de información que enviamos al espacio, marcan nuestro planeta, saben donde estamos. Vendrán a por nosotros. Es horrible. Voy a llegar huyendo de una tormenta que me persigue. Voy a llevar la muerte a mi mundo.
>>Necesito dormir. Adiós, te quiero, dale un beso a las niñas. Voy a tratar de pasar dormido todo lo que pueda del viaje, no puedo soportar esta soledad, esta condena. Cuidaos, solo faltan seis años. Os quiero.
Fin de grabación.
El piloto lloraba cuando la última de sus grabaciones cesó. Su mujer le rodeaba en un abrazo. Frente a ellos estaba el Gobierno Global. Un silencio pesado ocupó la sala entera hasta que el portavoz tuvo fuerza para romperlo.
—Antes que nada quiero darle mi más sentido pésame por la perdidas de sus amigos y tripulación. Se que ha sido un largo viaje en solitario y que apenas le hemos concedido unos días de descanso, pero nuestro pueblo se enfrenta a la mayor amenaza de su historia. También quiero agradecerle la valentía que tuvo y lo bien que actuó avisándonos en cuanto tuvo ocasión, será condecorado con la máxima distinción y recompensado por su sacrificio. Es usted un héroe de su pueblo. Ha hecho mucho y es el que mejor entiende a que nos enfrentamos, por ello debo pedirle un favor más.
El piloto había recobrado la compostura y asintió.
—Haré lo que sea por mi gente —dijo con la mayor entereza que podía mostrar.
—Durante estos años hemos estado investigando, analizando las grabaciones que nos mandó y todo la información que hemos podido sacar de los alienígenas, de sus emisiones de radio, su propia valija de información. Tienen una historia muy violenta, siempre han tenido conflictos entre sus naciones o pueblos, exterminandose unos a otros. Buscando una explicación para sus actos contra los embajadores hemos descubierto que nuestro aspecto se asemeja a diversos mitos de su antigüedad. El color de piel, las protuberancias, incluso nuestra forma de hablar. Para ellos somos la reencarnación del mal y la corrupción, nos llaman demonios. Les generamos una especie de miedo arcano y por eso nos agredieron. En cualquier caso debemos hacer algo al respecto. Y hemos tomado la decisión más dura de la historia de nuestra especie. Por primera vez en nuestra historia hemos iniciado la fabricación de herramientas con el único fin de erradicar vidas ajenas. Usaremos el concepto que ellos tienen y nosotros nunca habíamos necesitado, guerra.
Incluso los que apoyaron aquella decisión no pudieron evitar ponerse rígidos y mostrar su incomodidad. El piloto miró con sorpresa a su gobierno.
—Sabemos lo dura que es esta decisión, pero a raíz de los actos que han cometido no nos queda más remedio que actuar de tal manera. Espero que nos ayudas de cara a la opinión pública, la gente ha de entender lo importante que es esto. Debemos de sacrificar parte de nuestra propia esencia. No debemos dejar impunes sus actos y que lancen una ofensiva sobre nosotros. Debemos actuar ya, por nuestra supervivencia, por mantener nuestro valores.
El piloto agachó la cabeza y asintió levemente. ¿Qué más podía hacer llegado a ese punto? Se sentía responsable de traer aquel mal, de la muerte de sus amigos. Haría lo que le pidiesen. Aunque aquella decisión lo hundió a un más en un pozo de insondable tristeza.
Aquellos alienígenas, aquellos salvajes que mataban a otros seres sin motivo alguno. Esos seres que les llamaban demonios y los acusaban de ser el origen del mal. Esos, humanos, habían logrado corromper a su pueblo y que la violencia y la muerte fueran la respuesta elegida.

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